Del “SEXTING” a la “SEXTORSIÓN”

del-sexting-a-la-sextorsion-solo-hay-un-click_80.html

Está muy de moda entre los jóvenes y no tan jóvenes enviar fotos o vídeos “subiditos de tono” a amig@s, novi@s, parejas e incluso desconocid@s a través de Internet y de las Redes Sociales.  Pero, ¿Es que estamos locos? ¿Realmente sabemos lo que un desconocido o incluso quien no lo es, puede hacer con una de estas imágenes? ¿En tan poco valoramos nuestra intimidad o nuestra privacidad?  A la vista está que no la valoramos o que directamente desconocemos los riesgos a los que nos enfrentamos.

 

Es divertido, es estimulante, es gracioso, pero algo que pensamos es inofensivo puede convertirse en una pesadilla dependiendo de en qué manos caiga… Del picante “sexting” se puede pasar  a la cruda realidad de la “sextorsión”, que no es otra cosa que el chantaje a través de Internet sirviéndose de imágenes sexuales y que ha llevado a jóvenes y adolescentes incluso al suicidio. 

 

¿Cuántos amigos tienen los menores y jóvenes hoy en día a través de la Red?  Todo un mundo. Cientos de contactos, amigos, conocidos, amigos de mis amigos o, incluso, desconocidos pero con quienes mantienen una relación de amistad “virtual” que consideran real y segura.  ¡Nada más lejos de la realidad!  Porque, ¿Sabemos o saben quien se esconde tras la pantalla?  En muchos casos redes de pederastas, bandas organizadas o aprovechados que no dudan en chantajear a los menores con distribuir sus imágenes si no acceden a enviarles dinero, a enviar más fotos o incluso, a quedar con ellos. 

 

Si incluso un amig@ o conocido, en un momento de enfado o ruptura, puede distribuir imágenes de un@ joven en situaciones comprometidas, ¿Qué no hará un desconocido?

 

Si no controlamos lo que hacen nuestros hijos en Internet, si no somos conscientes de los riesgos a los que se exponen, si no les formamos y educamos en el buen uso de la Red y ponemos los medios para que ellos mismos se autocontrolen, estaremos fomentando que este tipo de crímenes crezcan de forma exponencial, como ha ocurrido en los últimos cinco años.

 

Es tiempo de bonanza para pederastas, bandas organizadas y chantajistas.  Lo tienen muy fácil. Se benefician del desconocimiento y de la ingenuidad y confianza de los menores y con un solo “clic” son capaces de extorsionar, lucrarse e incluso llevar a un menor a la depresión y al suicidio.

 

Está en nuestras manos evitarlo. 

 



Publicado el 19 de febrero por SafeChildren Guardian en la categoría de padres


SafeChildren Guardian by Havoc Technologies S.L. SafeChildren Guardian
SafeChildren Guardian es un servicio para ayudar a comprender el mundo digital de nuestros hijos.
@SFChildrenGuard



comments powered by Disqus


Copyright © Havoc Technologies 2015. Contáctanos info@safechildrenguardian.com.