Es el móvil el nuevo amigo imaginario de nuestros hijos

el-movil-nuevo-amigo-imaginario-de-nuestros-hijos

Hace años, si uno de nuestros hijos nos decía que tenía un amigo imaginario, sin llegar a cundir el pánico, saltaban las alarmas. Era habitualmente signo de aislamiento. También de una imaginación y creatividad desbordada, o algo superior a lo normal. Habitualmente, estos amigos desaparecían al llegar o traspasar la adolescencia.

 

Ahora bien, ¿cuál era el problema: “ver” un amigo imaginario o aislarse al no necesitar mucho más que su compañero omnipresente? A pesar de que puedan parecerles muy reales a sus creadores, estos suelen ir desvaneciéndose conforme se deja la adolescencia atrás en el peor de los casos.

 

Sin embargo, los efectos del aislamiento sí pueden perdurar. Ese es el verdadero riesgo de los amigos imaginarios. Es decir, los niños que “tienen y ven” estos amiguitos tan especiales suelen ser niños normales. Pero si para cuando sus compañeros desaparecen ya han arraigado el aislamiento social y sus consecuencias, su personalidad ha podido sufrir alteraciones que les condicionen de adultos.

 

Seguro que todos nosotros hemos visto como los menores y adolescentes se quedan pegados a sus pantallas y móviles durante horas, sin cruzar una mirada o palabra con nadie “físico”. Esto, que en un principio ocurría sólo con ciertas aplicaciones como juegos, ahora ha pasado a ser objeto cotidiano. Los menores llevan sus propios “comunicadores” con el exterior, generalmente móviles, y preferiblemente “smartphones”. Pero paradójicamente no los utilizan solamente para comunicarse con sus amigos en el otro lado de la ciudad. Sino que cada vez es más frecuente ver a varios menores, de nuevo pegados a sus respectivas pantallas, y hablando entre ellos, ¡¡¡ a través de sus smartphones !!! a pesar de estar compartiendo el mismo espacio, muchas veces incluso codo con codo.

 

Esto nos debería hacer pensar sobre un par de puntos importantes, y las consecuencias que tendrán en su desarrollo social: es fácil que caigan en la adicción, si no lo han hecho ya, y posiblemente sena seres incapaces de comunicarse en un entorno no-virtual, en el que la empatía y las relaciones humanas sean importantes e imprescindibles para un normal desarrollo personal.

 

Hasta hace no mucho yo mismo creía que no era para tanto. Pero cada día es más frecuente observar escenas como la que presencié hace un par de semanas: cuatro adolescentes comiendo con su móvil correspondiente en la mano, la mirada fija en su pantalla, rodeados de sonidos que indicaban envío o recepción de mensajes, whatsapps, etc. y hablando, de nuevo sin quitar la mirada del omnímodo smartphone, para aludir a uno de dichos mensajes. 

 

La verdad es que me dio pena por lo que supone de adicción y aislamiento, por mucho que crean estar comunicados con el mundo. Pero lo peor fue observar que en la mesa contigua estaban sus padres. Los cuales no dijeron nada durante ese tiempo pues apenas les prestaron atención.

 

En fin, veremos qué consecuencias trae todo esto pero un cierto coto sí parece necesitar el uso y abuso de los smartphones por parte de nuestros hijos, ¿no creen? Si no lo hacemos, muchos de nosotros preferiremos un amigo imaginario pues, lo más probable sería que les abandonara tras la adolescencia. Sin embargo, el smartphone o su sustituto seguro que perdurará hasta su vejez.

 

 



Publicado el 14 de abril por SafeChildren Guardian en la categoría de padres


SafeChildren Guardian by Havoc Technologies S.L. SafeChildren Guardian
SafeChildren Guardian es un servicio para ayudar a comprender el mundo digital de nuestros hijos.
@SFChildrenGuard



comments powered by Disqus


Copyright © Havoc Technologies 2015. Contáctanos info@safechildrenguardian.com.